jueves, 27 de septiembre de 2018

Diferencia entre Profecía, palabra de Conocimiento y palabra de Sabiduría:

Diferencia entre Profecía, palabra de Conocimiento y palabra de Sabiduría: 

Antes de mirar las diferencias, veamos primero lo que tienen en común. 

Los tres dones son dones de revelación, proceden de una revelación del Espíritu de Dios a Su pueblo. 

En los tres casos, el Espíritu Santo da una inspiración a un individuo que entonces proclama esa palabra.

San Pablo nos recuerda el origen de los dones carismáticos cuando nos dice en 1 Corintios 12 que “Hay diversidad de carismas, pero el Espíritu es el mismo, diversidad de ministerios, pero el Señor es el mismo; diversidad de operaciones, pero es el mismo Dios que obra todo en todos. 

A cada cual se le otorga la manifestación del Espíritu para provecho común. porque a uno se le da por el Espíritu palabra de sabiduría; a otro, palabra de ciencia según el mismo Espíritu; a otro, fe; a otro, carismas de curaciones, en el único Espíritu; a otro, poder de milagros; a otro, profecía; a otro, discernimiento de espíritus; a otro, diversidad de lenguas; a otros don de interpretarlas. 

Pero todas estas cosas las obra un mismo y único Espíritu, distribuyéndolas a cada uno en particular según Su voluntad”.

Es importante mantener este concepto de “diversidad de carismas. pero el Espíritu es el mismo” ante nosotros. 

Hacerlo nos recuerda que la prioridad no es el don, sino el Dador tras el don. En segundo lugar, el darnos cuenta que todos los carismas vienen de Dios nos ayudará a resistir la tentación del orgullo o el desaliento al querer comparar “nuestros” dones con otros. Recuerde, los carismas son dones dados por Dios a Su pueblo para el bien común. 

No se trata de la persona que recibe los carismas; se trata de honrar a Dios y de servir al cuerpo de Cristo. Con esto en mente, examinemos ahora la pregunta inicial.

Las definiciones precisas pueden variar ligeramente en distintas regiones del mundo, pero aquí le ofrecemos algunas pautas generales:

Una palabra de conocimiento es una inspiración del Espíritu en la que un individuo recibe información o “conocimiento” sobre una persona o situación. Puede oír a una persona decir algo como “Hay alguien en esta sala hoy que ha estado huyendo de Dios desde su infancia. 

El Señor le ama y quiere que deje de huir”. Puede ser tan específico como “Hay aquí un hombre que lleva una camisa azul. 

El Señor está sanando su espalda”. A veces la palabra de conocimiento se utiliza en el ambiente de un ministerio de oración donde el Señor da percepción a los que están orando o intercediendo por un individuo.

 Aunque la palabra de conocimiento puede ser muy precisa y a menudo profunda, se debería ejercer la sabiduría pastoral para no avergonzar a un individuo o causar escándalo dentro de un grupo.

Una palabra de sabiduría es una inspiración del Espíritu que imparte alguna percepción o comprensión profunda que conmueve fuertemente los corazones de aquellos que la oyen. Recuerde cómo las masas reaccionaban a Jesús, ” ¿De dónde saca todo esto?” después de que les hubiera hablado. 

A diferencia de la palabra de conocimiento, la palabra de sabiduría no es tanto información como comprensión de alguno de los misterios de Dios.

La profecía, también un don de inspiración, es el Señor poniendo Su palabra en el corazón y los pensamientos de un individuo que entonces lo dice en voz alta. 

De hecho, la palabra profeta significa básicamente uno que habla de parte de otro. 

Las profecías son a menudo dadas en primera persona. 

Esto es, la persona que habla. hablará de un modo como si Dios mismo estuviera diciendo las palabras. Cuando una persona se levanta y dice.

 “¡Mi poder cubre la tierra!” sin duda no se está refiriendo a sí mismo. 

En algunas ocasiones, las profecías tendrán alguna percepción del futuro, pero la mayoría de las profecías están relacionadas con el aquí y ahora. 

Las profecías se dan para alentarnos, confortarnos. desafiarnos y para ayudar a dirigirnos.

Existe un elemento más que tienen estos dones espirituales en común. 

Todos exigen un discernimiento cuidadoso. 

No todo pensamiento, todo sentimiento de una persona es una manifestación auténtica del Espíritu. 

Los dones deberían emplearse con prudencia, humildad y fe.

RÍO DEL ETERNO. EL ETERNO DIOS NO COMPARA A SUS HIJOS SINO QUE LOS COMPLEMENTA - El Eterno Dios está buscando personas que sean fieles en lo secreto para ponerlo en lugares grandes. El Eterno Dios nos está preparando.

RÍO DEL ETERNO. EL ETERNO DIOS NO COMPARA A SUS HIJOS SINO QUE LOS COMPLEMENTA - El Eterno Dios está buscando personas que sean fieles en lo secreto para ponerlo en lugares grandes. El Eterno  Dios nos está preparando.
El hombre me trajo de vuelta a la entrada del templo, y vi que brotaba agua por debajo del umbral, en dirección al oriente, que es hacia donde da la fachada del templo. El agua corría por la parte baja del lado derecho del templo, al sur del altar. Luego el hombre me sacó por la puerta del norte, y me hizo dar la vuelta por fuera, hasta la puerta exterior que mira hacia el oriente; y vi que las aguas fluían del lado sur. El hombre salió hacia el oriente con una cuerda en la mano, midió quinientos metros y me hizo cruzar el agua, la cual me llegaba a los tobillos. Luego midió otros quinientos metros y me hizo cruzar el agua, que ahora me llegaba a las rodillas. Midió otros quinientos metros, y me hizo cruzar el agua, que esta vez me llegaba a la cintura. Midió otros quinientos metros, pero la corriente se había convertido ya en un río que yo no podía cruzar. Había crecido tanto que solo se podía cruzar a nado. Entonces me preguntó: «¿Lo has visto, hijo de hombre?» 
En seguida me hizo volver a la orilla del río, y al llegar vi que en sus márgenes había muchos árboles. 8 Allí me dijo: «Estas aguas fluyen hacia la región oriental, descienden hasta el Arabá, y van a dar al Mar Muerto. Cuando desembocan en ese mar, las aguas se vuelven dulces. 9 Por donde corra este río, todo ser viviente que en él se mueva vivirá. Habrá peces en abundancia porque el agua de este río transformará el agua salada en agua dulce, y todo lo que se mueva en sus aguas vivirá. Junto al río se detendrán los pescadores, desde Engadi hasta Eneglayin, porque allí habrá lugar para secar sus redes. Los peces allí serán tan variados y numerosos como en el mar Mediterráneo. Pero sus pantanos y marismas no tendrán agua dulce, sino que quedarán como salinas. Junto a las orillas del río crecerá toda clase de árboles frutales; sus hojas no se marchitarán, y siempre tendrán frutos. Cada mes darán frutos nuevos, porque el agua que los riega sale del templo. Sus frutos servirán de alimento y sus hojas serán medicinales.
Ezequiel 47:1-12

LA VIDA DE EZEQUIEL ESTABA MARCADA POR EL CAMBIO Y LA TRANSICION - Ezequiel vivió en una época difícil de Israel. Ezequiel significa Dios es mi fortaleza y ese tiene que ser nuestro nombre.
CUALQUIER RÍO QUE NO NACE DE DIOS ES ILEGÍTIMO
HAY GENTE QUE VIVE EN UN DESTIERRO ESPIRITUAL - Dios va a abrir nuestros ojos espirituales para sacarnos a una nueva realidad. Somos más que vencedores. Dios me quiere llevar a un lugar para llevar libertad a los cautivos. No esperemos a que todo esté bien para hacer las cosas, proclamemos al Señor que está en medio de todas las cosas.
EL PRINCIPIO DE LA COMPASIÓN ES LA PASIÓN
NO TOMEMOS A POCO LO QUE ESTÁ HACIENDO DIOS - Nosotros tenemos la potestad en medio de nuestra cautividad para hablarle a nuestra alma, bendecir a Dios y reincorporarnos. Dios quiere ver si somos fieles en lo poco para llevarnos a la abundancia. Lo que Dios hace va de menor a mayor.
NO HAY LÍMITES PARA DIOS. LOS LÍMITES LOS PONEMOS NOSOTROS.
DEJEMOS LA QUEJA - No hay noche que no dure un día, se viene el gozo de Dios. Es posible ser vencedor en medio de dificultades. Dios nos está entrenando para ser vencedores porque nos ha permitido atravesar por problemas y circunstancias complicadas.
NO ESTAMOS SOLOS ESTAMOS SIENDO DIRIGIDOS - Dios no nos deja solo, sino que Él nos acompaña en todo momento. Tenemos que estar conectados con Dios.
Yo soy la vid verdadera, y mi Padre es el labrador. Toda rama que en mí no da fruto, la corta; pero toda rama que da fruto la poda para que dé más fruto todavía.
San Juan 15:1-2

NECESITAMOS DE LA PALABRA DE DIOS - La Biblia es nuestro mapa para nosotros y toda nuestra familia.
DIOS ES UN DIOS DE PRESENTE Y FUTURO - Nunca comparemos lo que hace Dios con lo que pasó en el futuro. Él nos guía en nuestro futuro. Tengamos los ojos fijos en Dios. Dios tiene mayores cosas para nosotros y lo mejor está por venir. El río de Dios crecerá cada vez más. No intentemos llevar a Jesús a nuestro pasado, porque Él solo nos llevará hacia un futuro bendecido.
DIOS ME LLAMA DESDE MI PASADO PARA LLEVARNOS A UN FUTURO SOBRENATURAL
HAY UNA REVELACIÓN PROGRESIVA CUANDO CAMINAMOS JUNTO A JESÚS Y NOS LLENAMOS DE SU PALABRA:
1-HASTA LOS TOBILLOS:
• Jesús siempre nos lleva hacia un caminar más profundo con Él.
• Después de medir 500 metros se encontró en aguas que le llegaban hasta los tobillos y este es el lugar donde empezamos a mojarnos los pies en las cosas de Dios. 
• Pero en este nivel de baja profundidad aunque estamos siendo guiados todavía estamos en control, nuestros pies son refrescados del arduo camino de la vida y de las situaciones por las cuales hemos caminado en nuestro pasado.
• Disfrutamos de la compañía de Jesús. Pero es un lugar llano, es simplemente un comienzo.
• Muchos en el cuerpo de Cristo se quieren quedar en este lugar porque llegan a familiarizarse con la geografía local y no están dispuestos a seguir adelante. 
• Esta es la mentalidad que anhela el avivamiento del ayer, muchos no parecen entender que dios siempre hace algo mayor y mejor. 
• Si crees que has vivido días de gloria y victoria con dios he venido a anunciarte que no has visto nada todavía.
• Dios quiere animarte a que no te desconectes de su mano que te dejes llevar y guiar por Él
• El agua hasta los tobillos también es donde el tendón de Aquiles se encuentra y es la forma más efectiva de neutralizar a un enemigo porque es su lugar de vulnerabilidad.
• De la misma forma en este nivel debes de entregarle a Dios todas tus flaquezas, temores y vulnerabilidades. Dios se hace fuerte en nuestras debilidades.

2- AGUA HASTA LAS RODILLAS
• El hombre midió otros 500 metros y me llevo por agua que llegaba hasta las rodillas. La dirección era hacia el oriente, hacia adelante.
• Dios conoce los lugares de transición en los cuales nos encontramos inseguros y a veces titubeamos porque andamos por un camino que nunca hemos transitado.
• Para profundizarte en el río de Dios tenés que mantenerte dentro del rio de Dios tomado de la mano de Jesús.
• No podes tomar unas vacaciones del rio y hacer come te parece.
• No podes saltar de niveles con Dios porque cada nivel te capacita para tu próximo nivel.
• En el nivel que estas se encuentra la capacitación necesaria para poder manejar el nivel de responsabilidad más alto de tu próximo nivel.
• Este nivel representa un nivel de dependencia mayor con Dios, y de nuevos y mayores desafíos.
• En este nivel tu progreso parece ser más lento porque el agua pone una resistencia natural a tu cuerpo y a cada paso que des. Pero tienes que recordar que Dios es el que ordena tus pasos.
• Este es el lugar donde sometemos nuestros cuerpos y naturaleza carnal a la obediencia hacia Dios. Ya dejamos de ser creyentes carnales y empezamos a caminar conforme al Espíritu.
• Es el lugar de un mayor compromiso con dios
• En este nivel no te precipitas a tomar decisiones en tu vida. Sometes todas tus peticiones al Dios todopoderoso.
• Aunque la decisión parezca obvia no te precipitas sin consultar al Dios del cielo porque estas comprometido con el rio, pero mucho más importante es que el rio está comprometido contigo.

3 - AGUA HASTA LA CINTURA
• Otros 500 metros y ahora el agua le llegaba hasta la cintura.
• Te has mantenido fiel a pesar de todas la luchas y los contratiempos.
• Este es el nivel en que tu cuerpo empieza a ajustarse a la temperatura del agua.
• Es un nuevo nivel de madurez en Dios donde te das cuenta que vos no sos el centro de la atención.
• El corazón de Dios son las almas perdidas. En la cintura están los órganos de reproducción y están sumergidos.
• Te vas a reproducir y multiplicar. Viene un tiempo de multiplicación y crecimiento. Hay muchas almas que al único que verán es a Jesús. 
• Él que está contigo y te lleva de la mano. 
• Es el nivel más dificultoso para que nuestra carne progrese.
• Algunos toman la decisión de que no quieren seguir progresando y que se quieren quedar.
• Algunos deciden ir a la orilla del rio de Dios. Vuelven otra vez a su manera de hacer las cosas.
• Dios es un Dios que prospera y que te multiplica, pero hay un gran balance en Dios.
• Dios quiere que no seamos creyentes desbalanceados, quiere que seamos sobrios en todos nuestros asuntos.
• Hay creyentes y ministros que están medio mojados por ahí, que en un tiempo tuvieron una experiencia en el rio de Dios pero que regresaron a la orilla de su propia comodidad y carnalidad. 
• Estos suelen llamarte de la orilla y tratan de seducirte prometiéndote ganancias a corto plazo, pero nada en este mundo merece soltarse de la mano de Jesús y dejar de caminar con él en el rio.
• No escuches las voces del progreso rápido y sin pagar el precio.

4- AGUA SOBRE TU CABEZA
• Presencia de Dios que quieren llegar al nivel donde sus pies no tocan mas el fondo
• Este es el nivel donde la mayoría de las iglesias y pastores dicen que quieren ir, pero esto es solo un decir y no una realidad. Porque hay un precio a pagar para llegar a estas profundidades.
• Dios no te cobra para cambiar de nivel, pero es cuanto de ti estas dispuesto a dejar en los otros niveles para que mas de Jesús se apodere de vos en este nuevo nivel.
• Muchos dicen que desean hacer las cosas a su manera, quieren manejar y controlar el mover de Dios, quieren seguir tocando fondo en un lugar y profundidad que es imposible hacerlo.
• Dios quiere que lleguemos tomados de la mano con Él a un lugar donde ya no tocamos fondo y las aguas nos cubren la cabeza.
• Este es el lugar de un rendimiento total, ya no podemos regresar a la orilla de nuestra comodidad y carnalidad.
• Es una sumisión total a la voluntad de Dios. Ya no estás en control y no batallas con la corriente del rio. 
• La corriente ahora te carga y te lleva para donde quiere Dios es el que marca ahora el curso y dirección de tu vida y de los que te rodean.
• En este nivel todas tus cargas son más ligeras porque el rio las lleva junto contigo y estas se deshacen.

5 - LOS BALSEROS
• Hay algunos que buscan solo una aventura controlada y desean entretenerse con el rio y pasar una buena experiencia. Caen al piso y alaban a Dios, pero esto no se trata de solo caer al piso, sino se trata de cómo nos levantamos.
• Estamos dispuestos a dejar que dios nos transforme.
• Estaríamos dispuestos a un mayor compromiso con Dios a arraigarnos de tal manera que todos puedan ver la diferencia en nuestras vidas.
• Tengamos cuidado con aquellos que solo buscan una experiencia emocional y espiritual pasajera sin que se produzca cambios en su carácter que sean dignos de arrepentimiento
• Muchos quieren los beneficios de las profundidades pero no quieren el compromiso de cargar su cruz, de vivir en santidad y decirle que no al pecado.

6 - PLANTAS HIDROELÉCTRICAS
• Hay otros que quieren construir una represa de agua para poder utilizar el poder que el rio genera para beneficios propios.
• Estos son aquellos que solo quieren un mover de Dios para obtener fama y dinero. 
• Estos son aquellos que explotan a creyentes inocentes para beneficio propio.
• La Palabra dice que por su fruto lo conoceréis.
• Pero a pesar de todo eso no hay mejor lugar que el rio de dios
• No solamente vos estas en el rio sino que el rio sale de ti, lo llevas contigo muy dentro de ti. 
• De donde sale el rio, el río sale del templo.
• Usted y yo somos el templo del Espíritu de Dios y de nuestro interior fluirán ríos de agua viva.

7 - BENEFICIOS DEL RÍO
•Son aquellos que logran llegar a las profundidades para los que persisten e insisten
•Ezequiel fue llevado a la orilla del río pero se dio cuenta que ahora estaba en un lugar diferente de donde había comenzado su hornada junto al ángel.
•La corriente del río de Dios te conducirá y te llevara a tu destino.
•En este río somos hombres de influencia.
•El mismo río te llevara a una tierra fructífera de y de abundancia.

¿Cuando de tu vida estas dispuesto a entregar para entrar a otros niveles?
Solo en las profundidades veremos a Jesús. Ese es el lugar de lo sobrenatural.
Naciste para estar en el río. Tu hábitat no es tierra seca y desértica. Tu hábitat es el río de Dios.

SUMERGIÉNDONOS EN EL RIÓ (ESPÍRITU) DEL CONOCIMIENTO DEL ETERNO

SUMERGIÉNDONOS EN EL RIÓ (ESPÍRITU) DEL CONOCIMIENTO DEL ETERNO

Ezequiel 47(3-12)

El Profeta Ezequiel, sacerdote llevado cautivo junto al pueblo de Israel lo vemos allí en medio de un pueblo rebelde a pesar del cautiverio que estaban sufriendo, este varón recibe una visión majestuosa de la Gloria de Dios, pero además es cuando Dios lo llama como profeta para profetizarle a una nación dura de cerviz, contumaz y rebelde, con una tendencia a la idolatría mas que amar y servir al Dios Omnipotente.

A partir del Capitulo 36, vemos un cambio en los mensajes proféticos, pues Ezequiel comienza a hablar a Israel de restauración, renovación, y esperanza.

Ezequiel 36(25-27): Esparciré sobre vosotros agua limpia y seriéis limpiados de todas vuestras injusticias, y de todos vuestros ídolos os limpiare.
Os daré corazón nuevo, y pondré espíritu nuevo dentro de vosotros, y quitare de vuestra carne el corazón de piedra y os daré un corazón de carne. Y pondré dentro de vosotros mi espíritu, y haréis que andéis en mis estatutos y guardéis mis preceptos y los pongáis por obra.

Esta profecía habla de agua limpia, viva, transformadora. El pueblo de Israel estaba viviendo una gran sequía espiritual donde necesitaban revivir su esperanza, era necesario un cambio de un giro de 180 grados en las vidas de esta nación que sufría del cautiverio a causa de su pecado, y es donde en el capitulo 37(1-14):La mano de Jehová, vino sobre mi y me llevo en el espíritu de Jehová y me puso en Medio de un valle que estaba llenos de huesos. Y me hizo pasar cerca de ellos por todo en derredor, y he aquí que eran muchísimos sobre la faz del campo, y por cierto secos en gran manera. Y me dijo Hijo de hombre ¿vivirán estos huesos? tú lo sabes…

Por tanto, profetiza, y diles: Así ha dicho Jehová el Señor. He aquí yo abro vuestros sepulcros, pueblo mió, y os haré subir de vuestras sepulturas, y os traeré a la tierra de Israel. Y sabréis que yo soy Jehová, cuando abra vuestros sepulcros, y os saqué de vuestras Sepulturas, pueblo mío.

Y pondré mi Espíritu en vosotros, y viviréis, y os haré reposar sobre vuestra tierra; y sabréis que yo Jehová hablé, y lo hice, dice Jehová.

El mismo Dios esta profetizando de una restauración, de un derramamiento del Espíritu Santo, Espíritu de vida para aquellos que necesitan de saciar su sed.

ya en el Capitulo 47 estamos viendo dentro de la visión del templo que comienza en el capitulo 40, ese derramamiento espiritual, ya que del templo de Dios sale por la puerta …la Puerta es Cristo, (Juan_10:7,Juan_10:9) …ese río de agua viva, nombrado aguas salutíferas, es un río donde fluye las bendiciones de Dios, río que sale del templo esto no es mas que el vislumbre de la venida del Espíritu Santo, anticipando su obra en la vidas de los creyentes. Juan 7(37-38) juan 4:10

Podemos simbolizar este fluir del espíritu en el creyente en varios pasos:


1- El crecimiento Espiritual- Ezequiel 47(3-5)


a-El profeta es llevado por el Varón el cual tiene la vara de medir y dice que mide los primero 1000 codos o 520 metros hasta los tobillos.

Cuando llegamos a los pies de Jesús nuestro espíritu recobra la vida que había perdido al estar separado de El, el puente de separación entre Dios y nosotros se restablece y comenzamos a cambiar, recibimos sanidad en nuestro espíritu y sanidad física, estamos viviendo ese maravilloso primer amor, que tiene todo aquel que experimenta este nuevo nacimiento, que trae consigo un discipulado, aprendizaje, en fin crecimiento. Pero no te puedes quedar ahí hasta los tobillos…. Pues viene otra segunda etapa.


b- … Y el profeta midió otros mil codos... hasta las rodillas:

Ya usted amado paso la primera etapa pero ahí no esta completo:

El cristiano acepta a Cristo pro necesita restaurar áreas, necesita un cambio, Su espíritu se restaura al aceptarle, recobra la comunión con el Padre y comienza una sanidad de adentro hacia fuera…. Física pero el alma esta herida por todo un pasado doloroso, por maldiciones, malos hábitos de conducta, una falsa identidad, un medio ambiente donde te desarrollaste todo esto impide que puedas pasar a la tercera etapa, tienes que romper con todo eso y con Pactos hechos ya sean Idolátrico, ideológicos, humanos en fin diabólicos, debes romper con toda maldición generacional que afecta tu propio crecimiento espiritual.

Y esto es algo que solamente lo puedes hacer a través de Jesús, que puede ir junto contigo allá a ese pasado, llevar tus cargas y limpiarte de ellas.

Mateo 11:28… Venid a mi, todos los trabajados y cargados y yo los haré descansar.

Colosences2:14…anulando el acta de los decretos que había contra nosotros, que nos era contraria, quitándola de en medio y clavándola en la cruz.

Las heridas en el alma traen dolor, y también afectan a las personas que tenemos a nuestro alrededor, Hebreos 12(12-15) Es necesario que seamos transformados a través del Poder que hay en el Espíritu Santo y en Nuestro Señor Jesucristo para sanarnos pero es menester que seamos también ministrado por el perdón, pues debemos perdonar aquellas personas que provocaron este malestar tan profundo y cuando todo esto suceda, vas hacer transformado Romanos12:2.

Entonces estarás listo para pasar a la próxima etapa.

c- y el Varón midió otros 1000 codos… hasta los lomos.

Aquí ya es un acto de Fe… Hebreos 11:6

En este nivel no hay nada que pueda atemorizarte, El profeta Ezequiel

Desde el principio se sentía confiado, pero ya en ese nivel pudo haber retrocedido pero el siguió adelante confiando que el varón lo llevaba por el lugar seguro y no iba a permitir que se hundiera en el río. En este nivel es donde se decide tu liderazgo… puedes seguir adelante o retroceder, pero si quieres poder disfrutar de esa llenura del agua de Dios que salta para vida eterna debes seguir.

La Iglesia primitiva estuvo allí esperando la venida del Espíritu Santo, hombres y mujeres que siguieron a Jesús pero que tenían sus características en su carácter, pero cuando se cumplió la promesas ellos estaban allí unánimes esperando y fueron investidos de poder, sus vidas fueron cambiadas y preparadas para servir en el Reino.

Pedro aquel que había negado al Señor tres veces ahora lo vemos hablando con Poder y denuedo la palabra de Dios, pero además los que estaban como espectadores viendo lo que allí en el aposento alto estaba ocurriendo y decían estos están ebrios, cuando Pedro se levanta en el Poder del Espíritu Santo y da su discurso … es cuando toda aquella multitud que al ver estaban confundido ahora comienzan a creer y se convierten 3000 personas, pero después en el pórtico de Salomón, cuando ocurre la sanidad del cojo … pedro y Juan le dicen a este hombre no tengo ni oro, ni plata pero de lo que tengo te doy… en el nombre de Jesús levántate y anda…. 

Al ver la sanidad y el discurso de Pedro ya no eran 3000 ahora eran 5000 vidas y así esta historia sigue adelante hasta hoy porque tu y yo somos la Iglesia que continua escribiendo los hechos que el Dios Altísimo por su voluntad nos usa para hacer su obra en las vidas de los creyentes y aun de los que ha de agregar para que sean salvos.


d- El varón midió otros 1000 codos… y ya el río no se podía pasar sino era a nado…

Aquí te sumerge en el río de Dios ya no eres tu, sino que vives para su gloria y su honra por que es necesario que mengüemos para que el crezca en nosotros Juan 3(30).

Ahora te dejas llevar por el Espíritu Santo para que el haga lo que el quiera hacer, en ese instante tu te entregas totalmente a El, y es cuando comienza a manifestarse en su máximo desarrollo, en ti, sus dones tanto los espirituales como los ministeriales, es cuando el Espíritu te pregunta ¿has visto lo que he hecho en ti?Versículo 6.

En el pasaje de Jeremías 18(4) nos habla del alfarero y para nosotros el Dios Omnipotente es el alfarero que nos moldea a su manera y es cuando comienzas a ver el fruto de tu obediencia a Jesús.

2- El fruto del cristiano: mateo 7(16-17) Isaías 61(3), Salmo 1(3) versículo (6-7).

Cuando el profeta fue llevado por el varón por toda la orilla vio que la geografía había cambiado, por lo cual después de haber pasado por el proceso del Río de Dios, hubo una gran transformación, así mismo es cuando dejas que el Espíritu Santo cambie tu vida y te moldee a su manera para usarte para su gloria y su honra comienzas ha ver que tu vida empieza a dar frutos dignos de justicia, ya esa vida desértica, vacía que vivías ya no va hacer la misma, vas hacer como árbol plantado junto a corriente de aguas que da su fruto a su tiempo y sus hojas no cae.


3- El río de Dios también trae sanidad, salvación,
Para todo aquel que quiera sumergirse en su río, es su poder transformador el que da vida.

Esa región del mar muerto tiene un alto índice de salinidad, en lo literal no hay vida, pero una vez que esta agua entran allí, son sanadas y junto toda alma viviente que entrara en el.

4- Como dice la escritura da vida; y lo que trae vida trae resurrección, trae avivamiento. Versículo: 10

Cuando leemos en este pasaje. Y junto a él estarán los pescadores, y desde En-gadi hasta En-eglaim será su tendedero de redes; y por sus especies serán los peces tan numerosos como los peces del Mar Grande.

Y me atrevo a ilustrar esto como una gran evangelización.

Porque todo esto provocara no tan solo tu crecimiento sino que tu vas hacer usado para ser un pescador de hombres y tu pesca será tan numerosa, solo si vives sumergido en el Río de Dios, dejándote llevar por las olas del Espíritu Santo, veras y vivirás todo esto, Como lo hubo en aquellos Hombres y mujeres de la IglesiaPrimitiva que vivieron sumergidos en ese derramamiento del Espíritu, y ni tan siquiera la persecución los detuvo pues eran hombres imparables, llenos de denuedo, autoridad y Poder, haciendo retroceder toda obra de las tinieblas y no había nada que impidiera este mover, trayendo la unción del Altísimo sobre ellos, pero también alcanzando las almas cautivas al conocimiento de Dios y la salvación de sus almas.

Déjate llevar por el Espíritu y sumérgete en ese Río, Río de Dios que fluye trayendo vida a todo aquel que tenga sed. Isaías 55:1 A todos los sedientos: Venid a las aguas; y los que no tienen dinero, venid, comprad y comed. Venid, comprad sin dinero y sin precio, vino y leche.

¡SUMÉRGETE EN EL RÍO DEL CONOCIMIENTO DEL ETERNO! EL ESPÍRITU

Neuro Fe Entrenamiento en la Mente de Cristo
Neuro Faith Training in the Mind of Christ
Por: ONJ

¡SUMÉRGETE EN EL RÍO DEL CONOCIMIENTO DEL ETERNO! 

En el libro de Ezequiel, capítulo 47, el profeta del Eterno recibe la visión de ser llevado a un río que sale por debajo de la entrada del templo, desafiado a internarse en sus aguas y descubrir las bondades de ese río, el cual a medida que corre se hace más ancho y profundo.

¡El propósito de este río es dar vida abundante y sanidad el Eterno a la tierra y al pueblo! Ezequiel 47:9 dice: “Por donde corra este río, todo ser viviente que en él se mueva vivirá. Habrá peces en abundancia porque el agua de este río transformará el agua salada en agua dulce, y todo lo que se mueva en sus aguas vivirá” (NVI).

En la Palabra el Eterno, el agua o los ríos simbolizan la presencia del Espíritu Santo (Espíritu de conocimiento) en la vida del creyente. Jesús dijo: “De aquel que cree en mí, como dice la Escritura, brotarán ríos de agua viva” (Juan 7:38, NVI).

El “agua viva” es el Espíritu Santo (Espíritu de conocimiento) y las bendiciones de vida que Él ha venido a darte; la presencia del Espíritu Santo (Espíritu de conocimiento) es lo que marca la diferencia en tu vida, tú decides si te quedas en la orilla solo observando o nadas y te internas en sus aguas profundas ¡Ese es el nivel de comunión y compromiso que debes estar dispuesta a tener con El Eterno!

Existe un desafío para ti a que entables una comunión más profunda y estrecha con el precioso Espíritu Santo (Espíritu de conocimiento).

No te quedes en la orilla del plan el Eterno, no te conformes con lo poco; ora, busca el rostro del Señor, anhela estar donde la corriente es ya un río muy hondo que no puedes cruzar a pie y la única manera de cruzarlo es nadando.

¡Tu vida no volverá a ser la misma! El río del Espíritu saciará tus necesidades más profundas.

Tu corazón puede estar hoy sediento, en terreno seco, árido, pero cuando entres al río del Espíritu, te llenarás del agua viva y no tendrás sed nunca más, Él sanará por completo tu corazón.

Si vienes a Jesús con fe, ¡RÍOS DE AGUA VIVA CORRERÁN DE TU INTERIOR! ¡SUMÉRGETE EN EL RÍO DEL ESPÍRITU!
  
De aquel que cree en mí, como dice la Escritura, brotarán ríos de agua viva (Juan 7:38,NVI).

Pero el que beba del agua que yo le daré, no volverá a tener sed jamás, sino que dentro de él esa agua se convertirá en un manantial del que brotará vida eterna (Juan 4:14, NVI).

Lo que representa la figura del río. Conocimiento

Lo que representa la figura del río.

La vida espiritual es como un río, que nace en Dios y fluye hacia nosotros, en nuestro interior. Este río cuyas aguas proceden del trono de Dios, son limpias, cristalinas, refrescantes, sanadoras.
El santuario de Dios es el lugar desde donde comienza éste raudal de agua viva, su nacimiento está en las moradas de Dios.
El pasaje citado del profeta Ezequiel nos enseña de la fuerza y la profundidad, así como del gran caudal que puede alcanzar el río de Dios en nuestro ser, no existe límites.
También nos plantea un reto, a saber, hasta donde estamos dispuestos a llegar poniendo nuestra confianza totalmente en Dios, sin apoyos.

Nadie puede recibir la impactante y gratificadora influencia del Espíritu de Dios si no cree en Jesucristo como enseñan las escrituras. Es por supuesto necesario tener sed en el espíritu y dejarnos llevar por esa necesidad a la búsqueda de Dios para que el la satisfaga. Nuestra sed de vida espiritual solo la calma nuestro creador, él solo nos puede colmar de una vida abundante y más elevada, la vida de calidad eterna.

Cuando el pueblo de Israel salió de Egipto hacia Canaán, atravesando el desierto, ellos no pasaron sed, pues había un manantial que los seguía continuamente que era Cristo. Eso era algo maravilloso y sobrenatural, una prueba de la fidelidad de Dios hacia su pueblo escogido.
Sin embargo para los creyentes en esta dispensación existe algo mucho mejor, el mismo Jesús nos invita a ir a Él y beber de Él, y no solo esto, sino que pone un manantial en nuestro interior desde donde nuestra sed se calma incesantemente.

Ahora bien, Dios quiere que este río de su vida nos inunde, nos transporte y que surca por todo nuestro ser, que nos saciemos de sus aguas y que junto a ellas produzcamos mucho fruto.

Dios da de su Espíritu sin medida, ¿Pero hasta donde estamos listos a recibir? ¿Hasta dónde estamos dispuestos a entregarnos en un completo abandono a Él? Conforme a nuestra fe será hecho.
Jesús nos habla del río de Dios
En el pasaje del evangelio de San Juan que encabeza este mensaje Jesús mismo nos habla de un río y nos explica su significado.

En primer lugar, el Señor ofrece a todos la posibilidad de calmar su sed en Él, nos hace esta oferta previo conocimiento de que estemos disfrutando de ciertos placeres de la vida, pero sabiendo que aun así seguiríamos insatisfechos y sedientos de algo más.
La única condición que Jesús pone para ir a Él y beber, es que tengamos sed, que reconozcamos que nuestra alma está seca.
Jesús habla del agua y de la sed como figuras de la necesidad espiritual del ser humano. Las escrituras dicen: “Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia porque ellos serán saciados.”
En el libro de Isaías también dice: “A todos los sedientos venid a las aguas…”

El agua representa la vida espiritual de Dios, sin esa vida de Dios nuestra alma permanecerá seca y estéril como un desierto.

En segundo lugar, Jesús se refirió a esta agua como un río en el interior de los que creyeren en Él. Un manantial desde donde brota continuamente el agua de vida espiritual calmando nuestra sed y desbordando nuestro ser. Fuentes de aguas, limpias, abundantes y salutíferas.
En su conversación con la mujer samaritana junto al pozo de Jacob, Jesús mencionó la superioridad y calidad del agua que el ofrecía con respecto a los diferentes mejunjes que estamos acostumbrados a beber de este mundo.

Respondió Jesús y le dijo: Cualquiera que bebiere de esta agua, volverá a tener sed; mas el que bebiere del agua que yo le daré, no tendrá sed jamás; sino que el agua que yo le daré será en él una fuente de agua que salte para vida eterna.” (Juan 4:13,14)

Jesús habla de dos clases de agua, la que bebemos del mundo, la asimilación de todo lo que en la actualidad se nos ofrece como un remedio para satisfacer nuestros más profundos anhelos y necesidades, sea a nivel material, emocional, intelectual o seudo espiritual. Que a fin de cuentas nos sigue dejando vacíos y secos. Categóricamente Jesús dice que esta agua no quita la sed, el que bebe de ella seguirá sediento.
Sin embargo si bebemos del agua que el nos dará, ésta si nos dejará satisfechos, nos dará la fuerza, la frescura, y la vitalidad que necesitamos. El no solo calmará nuestra sed, sino que pondrá una fuente en nuestro interior de agua que salta y se conecta con la vida eterna de Dios.

Donde nace este río.

La visión que tuvo el profeta Ezequiel de un río saliendo de debajo de la casa de Dios nos enseña varias cosas que son importantes de considerar.
En primer lugar, que este río del Espíritu y de vida tiene su nacimiento en el santuario de Dios. Es el mismo río que se menciona en Apocalipsis capitulo veintidós y que vio el apóstol Juan.

Después me mostró un río limpio de agua de vida, resplandeciente como cristal, que salía del trono de Dios y del Cordero.” (Apocalipsis 22:1)

Este torrente sale del mismo trono de Dios, de las mas altas cumbres donde el tiene su morada. Desde la misma eternidad, he insondable profundidad y, de la abundancia de la vida de Dios poderosa y creadora mana el río de su Espíritu y de su vida.
Pero es muy relevante comprender que Dios ha puesto sus alturas en nuestros corazones, Él ha establecido su santuario y su morada en nuestro propio espíritu. Dios nos ha hecho su casa y ha situado su trono en nuestro ser ¡Alabado sea Dios!
Así que este río de vida lo tenemos dentro, en lo profundo de nuestro ser, detrás del velo de nuestro cuerpo y alma, en el lugar santísimo que es nuestro espíritu, en nuestro hombre interior.

Este caudal quiere Dios que se abra paso y desborde por todo nuestro ser, que fluya sin cesar y sin obstáculos.

Las diferentes medidas y etapas del transcurso del río de la vida espiritual y de cómo profundizar en él.

En el pasaje de Ezequiel vemos que un ángel toma diferentes medidas de este río según comienza y se va extendiendo conforme a su curso. Esto nos habla de diferentes etapas de profundidad en la vida espiritual a las que debemos aspirar como creyentes; y suponiendo que queremos avanzar en el conocimiento experimental de Dios debemos arriesgar adentrándonos en las profundas aguas del río de Dios.

Y salió el varón hacia el oriente, llevando un cordel en su mano; y midió mil codos, y me hizo pasar por las aguas hasta los tobillos. Midió otros mil, y me hizo pasar por las aguas hasta las rodillas. Midió luego otros mil, y me hizo pasar por las aguas hasta los lomos. Midió otros mil, y era ya un río que yo no podía pasar, porque las aguas habían crecido de manera que el río no se podía pasar sino a nado. Y me dijo: ¿Has visto, hijo de hombre?” (Ezequiel 47:3-6)

El primer tramo que se mide del rió es su comienzo, la orilla del mismo; prácticamente es el principio de un acercamiento a Dios. Aquí sentimos la frescura que proporciona el Espíritu de Dios, podemos experimentar la limpieza de nuestros pecados, el refrigerio que proporciona el posar nuestros pies en la obra de Dios y el abandono de nuestros pecados.
Cuando pisamos sobre el río nos encontramos posicionándonos en la voluntad de Dios y dispuesto a continuar en sus caminos.
Hemos dado inicio a la vida de fe en el espíritu. Habiendo sido ajenos durante mucho tiempo a la obra de Dios, ahora somos alcanzados por ella.

Acercaos a Dios, y él se acercará a vosotros.” (Santiago 4:8)
Estos comienzos son un gozo en el Señor, él nos mima, nos arrulla, todo es maravilloso, es un verdadero placer conocer al Señor. Rebosamos de alegría con el trato que Dios tiene con nosotros. Y es una etapa que hay que disfrutar plenamente, sin mala conciencia.
Sin embargo no debemos quedarnos en la orilla, no hay que aferrarse a este primer encuentro con Dios, ni tampoco a esas primeras experiencias. Es necesario seguir avanzando en nuestro caminar de la vida espiritual, pues aun queda mucho por delante, y el Espíritu Santo nos quiere guiar a todo lo que Dios ha preparado para nosotros.
Sería un error quedar enganchados en las experiencias del inicio en la vida Cristiana. Hay creyentes que insisten en buscar siempre las mismas sensaciones en Dios, y quedan como atrapados o estancados en lo sensual. Si Dios no les da sentimientos cuando se acercan a él, entonces piensan que Dios no está con ellos. De ésta manera ellos están poniendo obstáculos a su crecimiento espiritual y limitando a Dios al plano de lo meramente natural.
Dios es espíritu, y para creer y saber que él está muy cerca de nosotros, no necesitamos tener sensaciones físicas o emocionales. Lo único que nos hace falta es tener fe, que es según las escrituras lo que nos confirma en Dios.

Es, pues, la fe la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve.” (Hebreos 11: 1)

porque por fe andamos, no por vista; (2ª Corintios 5:7)

Pero sin fe es imposible agradar a Dios; porque es necesario que el que se acerca a Dios crea que le hay, y que es galardonador de los que le buscan.” (Hebreos 11:6)

Si el creyente persiste en buscar a Dios y creerlo por las sensaciones que experimenta, no avanzará en un verdadero conocimiento de Dios, y es más, será fácil presa para las artimañas del diablo, el cual lo engañará con frecuencia he impedirá que crezca en la vida espiritual.
Satanás quiere alejar a los cristianos de una vida de fe y fidelidad a Cristo, y esto lo logra llamando su atención, distrayéndolos incluso con los dones y diversas manifestaciones. Esto era algo que les ocurría a los creyentes de Corinto, a los que Pablo exhortaba con las siguientes palabras:

Pero temo que como la serpiente con su astucia engañó a Eva, vuestros sentidos sean de alguna manera extraviados de la sincera fidelidad a Cristo.” (2ª Corintios 11:3)

Así que no nos dejemos extraviar del camino que es por fe, sino permanezcamos firmes creyendo a Dios en todo momento y sigamos adelante hacia el descubrimiento de una experiencia espiritual más profunda.

En el segundo trecho que mide el ángel, las aguas del río llegaban hasta las rodillas del siervo de Dios.
Esta etapa es muy significativa he importante en la vida espiritual, y ello deberá marcar todo lo que continuará mas adelante. Porque aquí se comienza a comprobar algo de la profundidad en Dios a través de la oración, que es lo que representa las rodillas.
No avanzaremos en el conocimiento experimental de Dios a menos que lo alcancemos con las rodillas. A la vida espiritual más profunda se llega por medio de la oración, buscando a Dios en secreto y en intima comunión.
El cristiano debe aprender a vivir orando, y orando vivirá las mejores experiencias con Dios.
El creyente que ora habitualmente sentirá el fluir del río del Espíritu en su ser, y aunque a veces no sienta nada, seguirá creyendo que el Espíritu de Dios mora y actúa en él.
La oración lleva a los cristianos a tener conciencia de la presencia de Dios, y a tomar de los recursos que él ha provisto por medio de la obra de Cristo.
Por la oración los sentidos espirituales se mantienen despiertos para recibir una mayor revelación del Espíritu.
Una practica que todo creyente debería adquirir y que le sería de mucho provecho espiritual es orar las escrituras. Las palabras de Dios son espíritu y son vida. Cuando aprendamos a orar de forma calmada y sin prisas las escrituras, meditando en ellas y esperando en Dios, experimentaremos la dulce presencia del Señor y aun más, escucharemos muchas cosas que el nos hablará.
Para orar con las escrituras no es necesario hacer largas lecturas, sino escoger pasajes adecuados y cortos, como de medio capitulo o un capitulo de la Biblia como máximo y leerlo muy despacio y aun repetidamente hasta que sintamos como el Espíritu comienza a obrar, entonces seguiremos en la presencia del Señor hasta que creamos que debemos pasar a otro pasaje. De esta manera nunca estaremos faltos de asuntos por los que orar conforme a la voluntad de Dios y el Señor nos dará un nuevo entendimiento de las escrituras.

En la tercera medición del río, las aguas cubren hasta los lomos del profeta.
El está bastante metido en las aguas, y siente la fuerza arrolladora del río, pero sus pies aun tocan el fondo. Todavía no ha llegado hasta lo más profundo del caudal.
No obstante, en este punto el Espíritu Santo está obrando poderosamente, él nos está sosteniendo prácticamente al encontrarnos en su medio, sentimos que el está actuando y como es nuestra fuerza en la debilidad.
El pecado no nos atrae como esa gran fuerza de gravedad, porque el Espíritu de Dios nos envuelve. El mundo no nos tienta, porque ya no estamos a su alcance, estamos rodeados por la vida de Dios y separados para Él.
En este punto el cristiano está cubierto por la verdad de Dios, ha aprendido a apropiársela, y está muy comprometido con el reino de Dios.

Estad, pues, firmes, ceñidos vuestros lomos con la verdad,” (Efesios 6:14)

En este nivel de la vida espiritual, las verdades de la obra de Cristo cobran para el creyente una realidad tremenda, ejercen su poder sobrenatural sobre él y comienza a discernirlas en su espíritu de forma evidente. Dios lo va guiando de revelación en revelación; cuando abre las escrituras discierne a Cristo en todas sus páginas, así como la presencia del Espíritu Santo.
Aquí es muy difícil que el cristiano pueda resistirse a la seducción del Espíritu, pues se siente fuertemente atraído por su corriente. El ha llegado a descubrir que su vida está en Dios, que quiere más, que necesita profundizar aun más en su vida espiritual, que el Señor es lo único que lo satisface.

El Espíritu de Dios quiere tomar completa posesión de nuestra vida, lo quiere llenar todo, quiere fluir constantemente en nuestro interior y desbordar hacia fuera para bendecir a otros.
Cuando el nivel del rió del Espíritu alcanza nuestros lomos comenzamos ha entender lo que Dios nos demanda, comenzamos a vislumbrar el costo y sacrificio que implica ser discípulos de Cristo y que ya no nos pertenecemos.
Por delante tenemos la profundidad inmensa de Dios, la oportunidad de conocerlo mejor, la voluntad perfecta del Señor, su plan y deseo de usarnos, detrás, lo que hemos dejado es un camino ya transitado y gastado, cosas que Dios ha utilizado pero que ya no nos benefician ni edifican.

La cuarta vez que mide el ángel, el río había crecido tanto que no se podía cruzar sino nadando.
Y es hasta aquí donde la obra de Dios por medio de su Espíritu quiere llevarnos, al punto en que ya no nos apoyamos sobre nuestros pies, sino que es por medio de su Espíritu que somos sostenidos y suspendidos, de manera que somos arrastrados hasta donde nos guíe sus corrientes.
En estas profundidades no hay nada que podamos hacer excepto confiar en Dios, reposar en él creyendo que hará su obra. Le hemos dado al Señor el control y ahora el nos conduce, el nos dirige, el nos transporta por medio de su Espíritu.

¿Hasta dónde nos llevará el Espíritu de Dios? ¿Qué podrá sucedernos si Dios nos desborda con su vida? ¿Qué sucedería si fuésemos en verdad llenos del Espíritu Santo?

No podemos saberlo todo, pues la vida en el Espíritu es por fe, así como Abrahán, el padre de la fe, salió de Hur sin saber a donde iba cuando Dios lo llamó, pero el Señor estaba con él.

El viento sopla de donde quiere, y oyes su sonido; mas ni sabes de dónde viene, ni a dónde va; así es todo aquel que es nacido del Espíritu.” (Juan 3:8)


Estoy convencido de que el Señor nos conducirá a tener las experiencias espirituales más maravillosas, y a una vida cristiana útil y fructífera para él. Todo lo que nos sucederá será de provecho en nuestras vidas, y de honra para el, iremos de gloria en gloria.

Y me dijo: ¿Has visto, hijo de hombre?
Después me llevó, y me hizo volver por la ribera del río. Y volviendo yo, vi que en la ribera del río había muchísimos árboles a uno y otro lado. Y me dijo: Estas aguas salen a la región del oriente, y descenderán al Arabá, y entrarán en el mar; y entradas en el mar, recibirán sanidad las aguas. Y toda alma viviente que nadare por dondequiera que entraren estos dos ríos, vivirá; y habrá muchísimos peces por haber entrado allá estas aguas, y recibirán sanidad; y vivirá todo lo que entrare en este río. Y junto a él estarán los pescadores, y desde En-gadi hasta En-eglaim será su tendedero de redes; y por sus especies serán los peces tan numerosos como los peces del Mar Grande. Sus pantanos y sus lagunas no se sanearán; quedarán para salinas. Y junto al río, en la ribera, a uno y otro lado, crecerá toda clase de árboles frutales; sus hojas nunca caerán, ni faltará su fruto. A su tiempo madurará, porque sus aguas salen del santuario; y su fruto será para comer, y su hoja para medicina.” (Ezequiel 47:6-12)

Y aunque este río, a veces pase por lugares accidentados o descienda con velocidad vertiginosa, pareciéndonos que nos destrozará, aunque posiblemente en algún punto del trayecto parece que ha desaparecido, porque ha profundizado en túneles subterráneos de oscuridad, pero su final es encontrarse con el gran mar y unirse a él.

Así Dios nos quiere llevar a una vida espiritual más profunda, a una relación más intima, a su secreto, donde él se revelará a nosotros y nos hablará al corazón de manera que le conozcamos.